Tierra Blanca

La encantadora villa de Tierra Blanca fue fundada con el nombre de Santo Tomás de Tierra Blanca el 19 de junio de 1536, por mandato de Antonio de Mendoza, virrey de la Nueva España. La población se asentó en territorio chichimeca, Cristóbal de Ortega ocupó el cargo de juez y comisario de esas tierras.Tierra Blanca es reconocida por la elaboración de sillas para montar y huaraches de piel típicos. También por sus trabajos en carrizo tanto natural como quemado; la vara de Sauz y la palma para hacer (...)

Celaya

Celaya es un templo para el paladar, visitarla es dejarse impregnar por aromas que te transportarán a los momentos más dulces de la infancia. Sucumbe a la tentación de las delicias que ofrecen sus tradicionales dulces de leche, pasea entre los muros fortificados de sus antiguos conventos, camina en su centro histórico y revive los hechos de la guerra de Independencia y de la Revolución Mexicana, que tuvieron su escenario en esta industrializada ciudad. (...)

San Felipe

Este bello municipio de Guanajuato lleva el mismo nombre que el de su cabecera municipal, nombrada Villa de San Felipe durante la época colonial en honor del entonces monarca español Felipe II.El pueblo recibió el apodo de “Torres Mochas” debido a que la torre y el campanario de la Iglesia Parroquial de la ciudad, permanecieron incompletos por un periodo de 243 años. Este lugar es reconocido por sus artesanías y trabajos de alfarería a base de barro. (...)

Pénjamo

Pénjamo es una mágica ciudad que aún conserva la tranquilidad de la vida de provincia, mezclando tan noble atractivo con todos los servicios de la vida moderna. La palabra Pénjamo significa en lengua tarasca "Lugar de Sabinos” y es cuna de grandes personajes como el padre de la Patria Don Miguel Hidalgo y Costilla y el inmortal actor y comediante Joaquín Pardavé. En la sierra de esta hermosa región, puedes practicar todo tipo de deportes de aventura con cañones y espacios para realizar campismo (...)

Doctor Mora

Doctor Mora es un acogedor municipio lleno de sabor. A principios del siglo XIX, formaba parte de la Hacienda Agostadero de Charcas, propiedad de sacerdotes jesuitas. Como consecuencia de las Leyes de Reforma, la hacienda fue expropiada y los sacerdotes fueron expulsados del país. En el año de 1860, la hacienda fue adquirida por don Agustín González de Cossío, vecino de la ciudad de Querétaro, quien donó la capilla y un amplio terreno para la construcción del curato y sus dependencias. En el añ (...)